El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, presentó este miércoles un nuevo balance de la situación tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron al país hace una semana. Según los datos oficiales difundidos a través del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el número de fallecidos se ha elevado a 2.295 personas, mientras que la cifra de heridos asciende a más de 11.267. Además, Rodríguez detalló que actualmente se contabilizan 12.841 damnificados directos por los eventos sísmicos.
Despliegue humanitario y rescatistas
Para atender la emergencia, el gobierno ha movilizado a más de 4.000 rescatistas, quienes han logrado extraer con vida a 6.461 personas atrapadas entre los escombros. Rodríguez afirmó que "la esperanza se mantiene intacta" y señaló que, aunque desde los sismos iniciales se han registrado 782 réplicas, la frecuencia e intensidad de estas han disminuido en los últimos dos días. No obstante, advirtió que la amenaza sísmica no ha desaparecido por completo.
Infraestructura y reagrupamiento
El gobierno venezolano ha dispuesto 25 campamentos transitorios para albergar a las personas afectadas. De esta cifra, 13 se encuentran en La Guaira, la zona costera más impactada; ocho en Caracas, dos en el estado Miranda, uno en Carabobo y otro en Yaracuy. Las autoridades han instado a los damnificados a inscribirse en el sistema digital Patria para gestionar ayudas sociales y resolver rápidamente su situación de habitabilidad, incluyendo traslados temporales a hoteles en la capital.
Contexto histórico y daños estructurales
Este doble sismo se consolida como el más mortífero registrado en Venezuela durante el último siglo. Hace cincuenta y nueve años, en julio de 1967, un terremoto cercano a Caracas dejó 245 muertos y cuantiosos daños materiales. Los eventos recientes han afectado a la capital y a seis estados del norte del país. Una evaluación preliminar realizada por la agencia espacial estadounidense NASA, basada en imágenes satelitales, estima que aproximadamente 58.870 edificios podrían haber quedado dañados o destruidos en toda la región siniestrada.