El brote de hantavirus a bordo del crucero de lujo MV Hondius ha mantenido en alerta a las autoridades sanitarias de múltiples naciones, con la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmando la identificación de cinco casos confirmados y cuatro sospechosos. Esta situación se desarrolló en el contexto del fondeo del buque en un puerto de las Islas Canarias, donde se coordinaron las operaciones de evacuación y los protocolos de aislamiento para los pasajeros y tripulantes afectados, marcando un escenario de vigilancia epidemiológica internacional activa.
Repatriación y cuarentena en Estados Unidos
El Departamento de Salud de Nueva York informó que tres residentes de esa ciudad, entre los pasajeros del MV Hondius, fueron trasladados a Estados Unidos para ingresar en cuarentena. Estos individuos arribaron a la base aérea Offutt en Nebraska, donde serán sometidos a un periodo de vigilancia de 42 días, medida que se extiende al resto de los pasajeros repatriados desde el barco hacia territorio estadounidense. Esta operación se enmarca en los protocolos de seguridad sanitaria aplicados tras el desembarco en las Islas Canarias.
Situación en Francia y Canadá
En el ámbito europeo, las autoridades francesas han implementado medidas estrictas. El primer ministro francés, Sébastian Lecornu, confirmó que la ciudadana francesa infectada por hantavirus permanece en cuidados intensivos en el Hospital Bichat de París, en estado estable. Otros cuatro compatriotas repatriados anteriormente continúan con pruebas negativas bajo aislamiento estricto. Asimismo, ocho franceses adicionales, que compartieron vuelo con una persona enferma, fueron sometidos a un protocolo de aislamiento reforzado en entorno hospitalario. Por su parte, las autoridades sanitarias canadienses reportaron que cuatro ciudadanos de nacionalidad canadiense, transportados a Columbia Británica tras desembarcar en Tenerife, no presentan síntomas y permanecerán en cuarentena durante al menos 21 días.
Desarrollo de la evacuación en Tenerife
La operación de evacuación del MV Hondius en el puerto de Granadilla, Tenerife, avanzó con la salida de los últimos pasajeros y la tripulación. Los ocupantes restantes fueron trasladados en autobuses de la Unidad Militar de Emergencia (UME) al aeropuerto Tenerife Sur. El buque permaneció atracado el tiempo mínimo imprescindible por razones meteorológicas y de seguridad, antes de prepararse para su travesía hacia Róterdam, Países Bajos. En España, un pasajero dio positivo provisional por hantavirus en un hospital militar de Madrid, mientras que otros 13 cruceristas dieron negativo. La vigilancia se mantiene activa debido a que el periodo de incubación del virus puede extenderse hasta seis semanas, requiriendo seguimiento continuo de los contactos de alto riesgo.