La presidenta Keiko Fujimori se desplazó al distrito de Chongos Bajo, en la región Junín, con el objetivo principal de constatar in situ la situación de las zonas impactadas por los sismos registrados el 18 de julio. Esta visita oficial fue seleccionada estratégicamente como su primer acto institucional tras asumir el cargo, buscando atender directamente a las comunidades afectadas por el desastre natural que dejó un saldo de cinco fallecidos y cientos de familias damnificadas, con especial incidencia en la provincia de Chupaca.
Presencia estatal y coordinación ministerial
Durante su recorrido por la zona siniestrada, la jefa de Estado contó con el acompañamiento del gabinete técnico encargado de las áreas críticas para la recuperación. Estuvieron presentes los ministros de Defensa, Rafael Belaunde; de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli; y de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Mauricio Arnillas. Esta presencia conjunta refleja la articulación interministerial necesaria para gestionar la respuesta inmediata ante emergencias de esta magnitud.
Compromiso con el sector privado
Fujimori aprovechó la visita para establecer un mensaje claro hacia los damnificados: "Lo que quiero que quede bien claro, a todos los afectados, es que el Gobierno va a estar presente en todo este proceso de apoyo y de reconstrucción. No están solos". Además, anunció formalmente su intención de convocar al sector privado para reforzar la ayuda destinada a las víctimas del sismo bajo el lema "acá todos tenemos que poner el hombro", buscando movilizar recursos adicionales más allá de la capacidad fiscal estatal.
Supervisión técnica y logística
La mandataria informó que supervisará, junto con representantes del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), las labores técnicas que se ejecutan en terreno. Esta supervisión será coordinada tras reunirse previamente con autoridades regionales y locales para alinear los esfuerzos institucionales.