La atleta olímpica Gladys Tejeda ha solicitado apoyo urgente para las familias damnificadas por el sismo de magnitud 5.1 que afectó diversas localidades de la región Junín, incluyendo Chupaca y Huancayo. Tras recorrer personalmente la localidad de Pumpunya, considerada una de las zonas más golpeadas por el movimiento telúrico, Tejeda visibilizó la gravedad real de los daños, exhortando a empresas privadas, instituciones del Estado y ciudadanos en general a colaborar con ayuda humanitaria para asistir a los pobladores que han perdido sus viviendas y pertenencias.
La realidad oculta detrás de las cifras
Durante una entrevista concedida a Latina Noticias, la fondista explicó que aprovechó una jornada de entrenamiento para acercarse a la comunidad y constatar in situ la situación. Indicó que decidió compartir lo observado porque la información circulante en redes sociales no reflejaba la realidad crítica que enfrentan los vecinos. Según señaló, muchas personas han perdido todo su patrimonio material tras el impacto sísmico del 21 de julio de 2026.
Barreras para acceder a la ayuda oficial
Tejeda advirtió sobre una problemática específica que impide la efectiva atención de los damnificados: el temor al delito. Aunque existen centros de acopio habilitados por las autoridades, muchos adultos mayores y familias prefieren permanecer en sus viviendas o terrenos para cuidar a sus animales domésticos, temiendo que delincuentes roben sus pertenencias si se ausentan temporalmente. Esta inseguridad dificulta que la población vulnerable pueda trasladarse hacia los espacios designados para recibir atención humanitaria.
Marco legal y llamado al Valle del Mantaro
En respuesta a la emergencia, el Gobierno ha declarado estado de emergencia por 60 días en los distritos de Chongos Bajo y San Juan de Iscos (provincia de Chupaca), así como en Chupuro, Viques y Huacrapuquio (provincia de Huancayo). Esta medida busca facilitar la atención inmediata a los damnificados y acelerar las acciones de recuperación. La atleta hizo un llamado directo al Valle del Mantaro para que se una solidariamente con los afectados, instando a las instituciones privadas a "ponerse la mano al pecho" ante esta crisis humanitaria.