El sur del Líbano ha sido escenario de una nueva escalada de violencia tras la reanudación, por parte de Israel, de ataques aéreos intensificados contra el territorio mediterráneo. Según informó este sábado la ONU a través del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), estas acciones militares han provocado al menos once muertos y 19 heridos en las localidades de Ansar y Deir Zahrani, marcando una de las jornadas más letales desde finales de junio. La agencia humanitaria señaló que cientos de familias libanesas empaquetaron sus pertenencias y se desplazaron hacia el norte del país en busca de seguridad tras los bombardeos.
Condena presidencial y violación del acuerdo
El presidente libanés, Joseph Aoun, emitió un comunicado oficial donde condenó rotundamente los ataques israelíes. En su declaración, el mandatario describió las acciones militares como "un claro mensaje al proceso de negociación" y denunció reiteradas violaciones tanto del acuerdo marco firmado recientemente como del derecho internacional humanitario que protege a la población civil. Aoun hizo referencia específica a la pérdida de una familia entera en Ansar debido a los bombardeos, calificando el evento como un ataque directo contra las vidas inocentes.
Contexto del acuerdo y desplazamientos
A finales de junio pasado, Israel y Líbano firmaron un acuerdo marco mediado por Estados Unidos que establecía la cesación de hostilidades mientras se negociaba una paz duradera. Entre los puntos clave del pacto figuraba la retirada gradual israelí de varias áreas ocupadas en el sur libanés, denominadas "zonas piloto" en el texto rubricado. Pese a esta firma y a la reducción significativa de la violencia registrada posteriormente, las acciones bélicas han continuado, como publicó este diario en Gaza: Bombardeos israelíes dejan once muertos pese al alto el fuego.
ACNUR destacó que muchos de los desplazados ya habían experimentado procesos migratorios forzados con anterioridad debido al conflicto prolongado. La agencia de la ONU subrayó en su cuenta oficial de X que la incertidumbre actual obliga a estas poblaciones a abandonar sus hogares nuevamente, reiterando que la protección y asistencia humanitaria siguen siendo fundamentales para atender las necesidades básicas de los afectados por esta nueva oleada de violencia.