El presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano, Héctor Vargas, ha denunciado una crisis sin precedentes en el sector del transporte público de Lima. Tras confirmar que 64 conductores han sido asesinados por presuntos sicarios o extorsionadores durante lo que va del año 2026, Vargas señaló que la violencia se ha acentuado y normalizado. Ante este escenario crítico, donde todas las compañías están siendo objeto de asedio criminal, el dirigente gremial advirtió sobre la grave afectación a la operatividad empresarial y solicitó medidas urgentes por parte de las autoridades competentes.
Extorsión generalizada y evolución del crimen organizado
Vargas detalló que la modalidad de extorsión ha evolucionado hacia cobros directos en las unidades, exigiendo montos diarios aproximados de 20 soles a los conductores. Esta práctica se aprovecha del manejo de efectivo por parte de los trabajadores y la falta de control policial en los paraderos. El dirigente afirmó categóricamente que el 100% de las empresas están siendo extorsionadas, aclarando que los criminales no atacan directamente a las oficinas corporativas, sino que se dirigen a las unidades donde circula dinero en efectivo.
Esta situación ha generado una inteligencia criminal superior, con delincuentes mapeando placas y datos personales de los trabajadores. Como consecuencia directa, varios conductores han abandonado el sector por miedo a perder la vida, lo que ha obligado a algunas empresas a operar solo entre el 30% y 40% de su capacidad total.
Crítica a la ineficacia institucional
El representante gremial calificó como "letra muerta" las normas aprobadas el año pasado destinadas a crear unidades de élite con participación del Ministerio Público y el Poder Judicial. Vargas sostuvo que su reglamentación fue deficiente para evitar la asignación efectiva de recursos e inteligencia.
Ante la falta de resultados, el gremio ha propuesto medidas inmediatas como la intervención seria de penales con aislamiento total para extorsionadores, control territorial mediante cuadrantes integrados y cámaras de vigilancia. Vargas expresó su preocupación por la normalización social ante los asesinatos recurrentes en un sector vital para la movilidad capitalina.