El presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Omar Moller, ha emitido una advertencia técnica contundente sobre la vulnerabilidad sísmica de Costa Rica y el resto del territorio nacional. En diálogo con La República, el especialista abordó las probabilidades de ocurrencia de un fenómeno similar al reciente sismo en Colombia, enfatizando que Perú se encuentra en una zona geológicamente activa donde los eventos mayores son inevitables si no se mitigan sus efectos mediante la preparación civil.
Alta energía acumulada y zonas críticas
Moller detalló que la ocurrencia de un sismo depende directamente de la acumulación de fuerzas en las placas tectónicas costeras. Según los estudios científicos citados por el IGP, se ha identificado a Lima e Ica como regiones con alta energía sísmica acumulada, lo que implica su potencial para ser epicentros futuros. La magnitud del sismo está relacionada con el tamaño del área de fractura; mientras la acumulación en áreas pequeñas puede suceder en días, en zonas extensas puede llevar siglos.
El 30% de la población bajo riesgo
Sobre las consecuencias potenciales de un evento mayor a magnitud 8.8 en la costa central y sur del Perú, el presidente del IGP señaló que más de 9,8 millones de peruanos están expuestos al alto riesgo, lo cual representa aproximadamente el 30% de la población nacional total. Al evaluar si Lima estaría preparada para un gran sismo inmediato, Moller observó que las estructuras de viviendas y su localización juegan un papel crucial en el nivel real de preparación.
Crítica a la cultura preventiva
A pesar de los avances informativos desde el terremoto de Pisco en 2007, Omar Moller señaló que persiste una falta crítica de cultura de prevención. El especialista desmintió el error común de creer que múltiples sismos menores liberan suficiente energía para evitar un gran evento sísmico, aclarando que esta premisa es científicamente incorrecta.
Enfoque en la mitigación
Moller concluyó su análisis indicando que las leyes y normativas ya están vigentes; por tanto, el enfoque debe trasladarse a nivel familiar. La autoridad del IGP instó a asumir responsabilidad directa sobre la seguridad de las viviendas y ubicaciones, priorizando los simulacros en casa para enfrentar mejor los riesgos ante un eventual sismo.