La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) dio inicio este sábado a la destrucción pública y total de las cédulas de sufragio utilizadas en las Elecciones Generales 2026. Este procedimiento, que se desarrolla por primera vez en la historia electoral del país bajo esta modalidad integral, busca garantizar la transparencia y el fin irreversible del material votado.
Despliegue logístico y supervisión institucional
El proceso de trituración tuvo lugar en un local ubicado en Ventanilla, Provincia Constitucional del Callao. Para ejecutar este operativo, se requirió una logística compleja que implicó el traslado desde el almacén central de la ONPE, situado en Lurín, de aproximadamente 431 mil kilos (equivalentes a 431 toneladas) de material electoral, información confirmada por Perspectiva.
La actividad fue encabezada por Bernardo Pachas, jefe interino del organismo encargado de los procesos electorales. La autoridad señaló que la presencia de representantes del Ministerio Público y del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) es fundamental para asegurar el cumplimiento estricto de las normas vigentes durante la destrucción, según informamos en ONPE abre consulta pública para miembros de mesa en Elecciones 2026.
Metodología técnica y plazos
Las cédulas son sometidas a un proceso mecánico de trituración que reduce el papel a pequeños fragmentos, impidiendo cualquier intento de reconstrucción o reutilización fraudulenta. Según informó la ONPE, se mantienen registros detallados de cada etapa del procedimiento, desde el traslado y recepción hasta la destrucción final, tal como señaló Ángulo Peruano.
Una vez concluido el proceso físico, la empresa responsable emitirá un certificado que acreditará la destrucción total e irreversible del material electoral. De acuerdo con los plazos establecidos por el organismo, los trabajos de trituración en Ventanilla culminarán en un máximo de seis días calendario.