El partido Todo con el Pueblo, de Pedro Castillo Terrones, atraviesa una profunda crisis interna que pone en riesgo su continuidad como organización política a pocos meses de las Elecciones Regionales y Municipales del 4 de octubre. La agrupación, inscrita formalmente en agosto de 2025 bajo la bandera de la liberación del expresidente e identificada con el símbolo de una cuchara, se encuentra dividida entre dos facciones: la orgánica liderada por Nicolás Bustamante y el sector cercano al exmandatario. Esta fractura ha derivado en la ruptura definitiva de su alianza estratégica con Juntos por el Perú (JP), del líder Roberto Sánchez, lo que obliga a Todo con el Pueblo a concurrir de manera independiente a los comicios.
Disputa por la conducción y rupturas estratégicas
Nicolás Bustamante, secretario general y extitular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones durante el gobierno castillista, reconoció públicamente las divisiones internas. Según sus declaraciones, la agrupación convive con una facción que responde directamente al expresidente y otra dirigida por los estatutos orgánicos bajo su mando. Bustamante atribuye este quiebre a decisiones unilaterales tomadas por Pedro Castillo el 4 de junio de 2025, cuando selló la alianza con Juntos por el Perú sin debate interno ni consulta a las bases. El acuerdo fue formalizado mediante un audio difundido en un mitin político el 17 de agosto de ese año.
La disputa ha generado acusaciones cruzadas significativas. Bustamante denunció que Castillo actuaba junto con un grupo de dirigentes, incluida la diputada electa Catherine Palomino, a espaldas de las bases del partido. Por otro lado, Jaime Vásquez Castillo, sobrino del expresidente y cabeza de una coordinadora por su libertad, responsabilizó a Bustamante de traicionar al movimiento para apropiarse de él. Vásquez también cuestionó la gestión de Iber Maraví y Catherine Palomino, acusándolos de aprovecharse de la confianza del exmandatario, según Pulso Andino.
Consecuencias electorales: presencia limitada en tres regiones
La inestabilidad política tiene consecuencias concretas e inmediatas. El partido no logró reunir el número mínimo exigido de 36 listas provinciales, presentando únicamente nueve listas para las elecciones regionales. Como resultado, Todo con el Pueblo compite exclusivamente en Cajamarca, Lambayeque y Cusco. Ante la amenaza de perder su inscripción legal debido a esta baja participación geográfica, Bustamante propuso una nueva alianza con el partido Venceremos; sin embargo, la facción cercana a Castillo se opone firmemente a este acuerdo.
El futuro de la organización política
Dado que Todo con el Pueblo no pudo participar directamente en las elecciones generales debido a plazos legales incumplidos, su supervivencia depende ahora del desempeño electoral. Bustamante adelantó que la decisión final sobre el rumbo y la resolución de la pugna interna se tomará únicamente una vez concluida la participación en los comicios regionales y municipales.