El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha decretado oficialmente tres días de luto nacional en respuesta al devastador terremoto de magnitud 7,4 que azotó el territorio colombiano. Esta disposición gubernamental fue expedida a través de un decreto emitido por la Presidencia de la República con el objetivo expreso de rendir homenaje a las víctimas mortales y expresar solidaridad institucional hacia los familiares afectados por esta catástrofe natural. La medida entra en vigencia desde este miércoles 12 de agosto, marcando una respuesta inmediata del Ejecutivo ante la tragedia registrada.
Alcance oficial y protocolo del duelo
Dicho decreto establece protocolos claros para el cumplimiento nacional: se ordena el izamiento del pabellón nacional a media asta en todas las sedes públicas del territorio colombiano, así como en embajadas y misiones diplomáticas acreditadas en el exterior. En su texto normativo, la Presidencia de la República manifiesta un profundo dolor por la pérdida de vidas humanas generada por este movimiento telúrico, señalando que la tragedia enluta directamente al país e impacta severamente la estabilidad social de las regiones afectadas.
El sismo y el balance preliminar de víctimas
El evento sísmico, considerado el más potente sufrido por Colombia en lo que va del siglo XXI, ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) del pasado lunes. El Servicio Geológico ubicó su epicentro en el municipio de San José del Palmar, departamento del Chocó. En relación con el balance preliminar, el presidente Espriella informó inicialmente sobre 181 fallecidos; sin embargo, los reportes consolidados por organismos de socorro elevan la cifra a cerca de 240 muertos, según informamos en Colombia recibe ayuda internacional tras sismo de magnitud 7,4.
Impacto territorial y respuesta militar
El impacto se concentró en departamentos del suroeste como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas. En ciudades clave como Cali y Pereira se registró el colapso estructural de edificios e infraestructura urbana. Actualmente, las instituciones de gestión del riesgo, junto con personal militar y equipos médicos, mantienen labores de rescate entre escombros mientras el Ejecutivo evalúa la asignación de recursos extraordinarios para atender la contingencia sanitaria.