La expresidenta de la farmacéutica china Changsheng Biotech, Gao Junfang, fue condenada a cadena perpetua por el Tribunal Popular Superior de Jilin en el noreste del país. La sentencia confirma los cargos dictados previamente por el Tribunal Popular Intermedio de Changchun y se deriva directamente del escándalo de vacunas que estalló en julio de 2018, según informó este lunes el diario Economic Observer.
Detalles de la condena
Gao Junfang fue declarada culpable de cuatro delitos: producción y venta de productos de calidad inferior a los exigidos, aceptación de sobornos como empleada, desvío de fondos y sobornos empresariales. La justicia china le impuso además la privación de derechos políticos de por vida y la confiscación total de sus bienes personales.
Contexto del escándalo
El caso se originó tras detectarse falsificaciones en los registros de producción de vacunas antirrábicas y el uso de materiales caducados. La empresa también comercializó aproximadamente 250.000 vacunas contra la difteria, tosferina y tétanos cuya efectividad era inferior a lo exigido por las normas sanitarias, según informamos en Lenín Moreno fue condenado a cinco años por cohecho en caso Sinohydro.
Implicaciones legales
Aunque el tribunal consideró que las muestras cumplían con los requisitos de antígenos y potencia sin causar daños graves demostrados, la justicia priorizó el incumplimiento estricto de las normas de fabricación. Otros doce acusados recibieron penas entre siete y quince años por producción defectuosa.