Un masivo ataque aéreo ejecutado por las fuerzas rusas durante la madrugada dejó un saldo de al menos 16 personas fallecidas y más de 40 heridas en Kiev y sus distritos circundantes. La ofensiva militar incluyó el lanzamiento combinado de misiles balísticos, de crucero e hipersónicos, además del despliegue de 168 drones que mantuvieron activas las alarmas durante casi nueve horas continuas.
Impacto en infraestructura civil y hospitalaria
La Fuerza Aérea de Ucrania informó que sus defensas antiaéreas lograron derribar cerca del 90 % de los vehículos no tripulados y la mayoría de los proyectiles de crucero. No obstante, los misiles balísticos lograron perforar el escudo defensivo, impactando directamente contra infraestructura civil, centros médicos e instalaciones logísticas. La mayor cantidad de víctimas mortales se concentró en el distrito de Solomianskyi, donde los pisos superiores de un edificio multifamiliar de nueve plantas resultaron destruidos.
Reacciones oficiales y contexto regional
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó la muerte de 15 ciudadanos en la ciudad y dispuso declarar el viernes como día de luto oficial. Asimismo, el gobernador regional de Tymur Tkachenko reportó el fallecimiento de un hombre tras el impacto de un proyectil en una planta industrial en Brovary. El primer ministro Sergii Koretskyi comunicó afectaciones estructurales en almacenes de alimentos y en instalaciones operativas de la Cruz Roja.
Solicitud de refuerzos a la OTAN
El presidente Volodímir Zelenski reiteró el pedido a sus aliados internacionales para el envío urgente de municiones para los sistemas Patriot, señalando que «los interceptores... aún no han sido reemplazados y los necesitamos todos los días». Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que los bombardeos se dirigieron contra depósitos militares. Los países miembros de la OTAN fronterizos con Ucrania elevaron sus niveles de alerta militar.