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Alonso Cueto reflexiona sobre el 11S: la turbamulta global y la necesidad de seguir escribiendo

Alonso Cueto reflexiona sobre el 11S: la turbamulta global y la necesidad de seguir escribiendo

El novelista peruano analiza los atentados del 2001 en su columna, destacando la incertidumbre política actual frente a la memoria histórica.

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En una reflexión que trasciende el mero aniversario conmemorativo de los ataques terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos, el escritor Alonso Cueto ha publicado esta semana una columna donde examina la condición humana y artística ante un mundo fragmentado. La pieza, difundida por El Comercio, sitúa al autor peruano frente a las consecuencias geopolíticas y sociales que derivaron de aquellos eventos hace dos décadas.

La turbamulta como metáfora del presente

Cueto no se limita a recordar los hechos históricos del 2001, sino que utiliza ese hito para diseccionar la realidad contemporánea. El novelista describe un escenario global caracterizado por una "turbamulta" que define el pulso político y social actual. Esta metáfora sugiere una ausencia de liderazgo claro o de estructuras institucionales sólidas capaces de ordenar el caos.

La escritura del autor se presenta, entonces, no como un acto de evasión, sino como una resistencia necesaria. En medio de la incertidumbre y la fragmentación que identifica en las sociedades modernas, Cueto propone la continuidad del oficio literario como única vía de coherencia posible.

La fe mínima del intelectual

Una frase central del texto resume el tono melancólico pero estoico de su análisis: "En medio de la turbamulta en el mundo, solo nos queda seguir haciendo lo que hacemos, con poquita fe, y nada más". Esta afirmación revela una postura ante los desafíos éticos y políticos actuales.

La referencia a la "poquita fe" indica un escepticismo respecto a las soluciones rápidas o grandiosas para los problemas de la humanidad. Sin embargo, esta falta de optimismo no deriva en nihilismo. Por el contrario, impulsa al autor a mantener su práctica artística como un acto de afirmación frente al desorden.

El análisis conecta la memoria del 11-S con la crisis de sentido actual. Cueto sugiere que los atentados marcaron un punto de inflexión en la percepción global de la seguridad y el orden, una herida abierta que sigue influyendo en cómo se comprenden las relaciones internacionales y locales, tema que ya cubrimos en Fuerzas Armadas bombardean aeródromo en Contamana; indígenas exigen explicacione.

El rol del escritor ante la historia

A través de su columna, Alonso Cueto reafirma el papel tradicional pero renovado del intelectual público. En un contexto donde las narrativas oficiales parecen insuficientes para explicar la complejidad de los conflictos actuales, la literatura emerge como un espacio de verdad parcial y necesaria.

La reflexión no se centra en detalles técnicos sobre los atentados ni en cifras específicas de víctimas o daños materiales, sino en el impacto psicológico y cultural a largo plazo. El enfoque es filosófico más que periodístico estricto, buscando capturar la esencia del malestar global.

Esta perspectiva invita al lector peruano a situar su propia realidad nacional dentro de un marco mundial interconectado. La "turbamulta" descrita por el escritor no es ajena al debate político interno ni a las dinámicas electorales, sino que actúa como un telón de fondo común.

La publicación en El Comercio asegura que esta mirada literaria llegue a una audiencia amplia, cruzando la barrera entre la ficción y el ensayo periodístico. La obra de Cueto sigue siendo referente para entender cómo las artes dialogan con los grandes traumas del siglo XXI.

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